Que tu alimento sea tu medicina

Hay muchos mitos e historias alrededor de la comida y el tipo de dieta que hay que tener y seguramente al escuchar sobre este tema te has cuestionado qué hacer, si cambiar o no tus hábitos actuales.

Pero la verdad es que no debemos olvidar que la alimentación corresponde a un tema de salud y bienestar físico. La alimentación no trata solo de lo que llevas a tu boca. Es tu forma de consumir a través de tus sentidos, como se relaciona esto con todos los aspectos de tu vida, tus emociones y tu estilo de vida. Somos lo que comemos, y comemos para alimentarnos y estar sanos.

Existen hoy en días muchas formas de alimentación (nombro algunas, hay muchas más):

  • Omnívoros: consumen alimentos vegetales y de origen animal (carnes y sus derivados).

  • Vegetarianos: consumen alimentos vegetales y algunos pueden consumir o no alimentos de origen animal pero que no son carnes. Ejemplo: quesos, leches, huevos, miel.

  • Veganos: no consumen alimentos de origen animal de ningún tipo, ni sus carnes ni sus derivados. También el vegano estricto no consume en su día a día ningún objeto que tenga en su producción algún animal, ejemplo: carteras o zapas de cuero.

  • Dieta basada en plantas: comen mayor cantidad de alimentos que provienen de las plantas sin procesar como: verduras, frutas, cereales, leguminosas y oleaginosas. Buscan reducir al mínimo los alimentos artificales, procesados, azúcares y de origen animal.

  • Nutrición alcalina: dieta rica en alimentos vegetales de PH alcalino o neutro en el cuerpo. Con el objetivo de regular la acidez o alcalinidad de los fluidos corporales, especialmente de la sangre.

  • Flexitarianos: un estilo de alimentación donde las personas consumen carnes en determinada hora del día o luego de x cantidad de días. Pasan periodos de tiempo sin consumir carnes, lo cual genera una disminución considerable de su ingesta.

Como podemos ver, uno de los mayores dilemas se centra en si consumir o no alimentos de origen animal, ya sean sus derivados o directamente su carne o cuerpo en general. Pues es indiscutible (demostrado en estudios) el valor proteico, mineral y de vitaminas que tienen los vegetales y resto de alimentos naturales de origen no animal. Veamos algunos aspectos vinculados a qué tipo de alimentación elegir.


El factor ético o moral

Para los defensores de no comer animales no es ético comer carne cuando hay otras opciones disponibles. Existen diversos estudios científicos que demuestran que los animales son seres sensibles que experimentan emociones, tienen sentimientos y pueden desarrollar relaciones sociales.

La mayoría de las personas han tenido mascotas o le gustan los animales y se sienten incapaces de hacer daño a un animalito. Todos en algún momento hemos visto como los animales manifiestan su cariño por seres humanos. De allí que suena muy duro el tema de criar animales para luego comerlos.

Es muy válido decidir no consumir animales dado que no nos gusta sentir que hacemos sufrir a un animal. Disminuimos la violencia y dolor colectivo de los seres vivos.


Creencias o moda

Lo cierto también es que si nos dejamos llevar por toda la información que nos llega a través de los medios. Se ha vuelto de moda consumir alimentos que no provenga de animales. Por un lado, es beneficioso porque se disminuye la matanza de animales para comer, pero por el otro estamos encareciendo de forma desmedida muchos alimentos que su producción o procesamiento no es costoso. Se ha instaurado la creencia de que es costoso ser vegano o vegetariano y no es cierta.


A nivel biológico

Los seres humanos estamos diseñados para comer alimentos de digestión rápida. Eso lo demuestra que poseemos un tracto digestivo largo. Los animales que son carnívoros tienen un tracto digestivo corto, rápidamente expulsan los restos de la digestión, pues si es largo causa gases, olores fuertes, pesadez. Por otro lado, los dientes de los humanos no están diseñados para desgarrar carnes. Nuestros dientes son planos y cortos, lo cual es más apropiado para alimentos fibrosos.


Responsabilidad ecológica

Cada día más personas están tomando conciencia de los daños que está causando el calentamiento global y se quejan mucho a nivel político o social, arguyendo que no se están tomando las decisiones correctas a nivel de gobiernos. Pero no se detienen a pensar que en sus manos hay alternativas muy poderosas para frenar este fenómeno que está dejándonos sin Tierra, sin hogar.

Y es que las emisiones de gases de CO2 provenientes del ganado a nivel mundial constituyen una de las principales causas de aumento del calentamiento global. Hay allí un argumento de gran valor para comenzar a consumir otro tipo de alimentos.


Luego de muchos años de cuestionarme, ver pros y contras, de estudiar métodos alimenticios y escuchar a expertos he llegado a la conclusión de que cada uno debe escoger el método alimenticio que mejor se adapte a su cuerpo y su mente. No todos nacimos ni nos hace bien ser veganos o vegetarianos, y viceversa.

  • A nivel corporal los alimentos deben proveerte de los nutrientes necesarios para estar sanx y que todos los procesos metabólicos puedan suceder sin carencias que luego generen alguna enfermedad física.

  • A nivel mental, debemos escoger el tipo de alimentación que nos haga sentir felices, que comamos disfrutando libres de remordimientos o culpas.

Si estás con la duda sobre dejar de consumir animales. Es importante que estés consciente que estudios demuestran que una dieta sin consumo de animales brinda una nutrición completa y beneficios saludables, ya que puede satisfacer las necesidades proteicas, proveer todos los aminoácidos esenciales y mejorar la salud. Puede reducir el riesgo de contraer varias enfermedades asociadas a la mala alimentación y puede también brindar todas las vitaminas, nutrientes y minerales necesarios.

Si estás pensando en dejar de comer animales, es importante que te informes previamente muy bien de todo lo que implica.


Te recomendaría:

  1. Algo que puedes hacer sin dudar es dejar de consumir alimentos procesados o artificiales, y si es posible eco o bio.

  2. Es bueno al iniciar conocer a través de un examen de sangre, si es estás nutridx adecuadamente. Porque como ya sabemos comer animales no es garantía de buena nutrición.

  3. Debes comprender que si dejas de comer animales y no conoces los nutrientes que te aporta cada alimento puedes hacerte daño, y eso es lo que no queremos. No dejar de comer carne, huevos, queso o miel de la noche a la mañana.

  4. Efectivamente no comer animales resulta mucho más laborioso que ser omnívoro, pues requiere una mayor planificación, dedicación y creatividad en la cocina. A fin de combinar los alimentos para que la dieta sea equilibrada y cubra todas las necesidades del organismo.

  5. Recomiendo ir habituándose poco a poco a las verduras, los cereales y productos menos conocidos, como el tofu o la quinoa por citar dos de los más proteínicos. No sólo porque cuesta acostumbrarse a comer cosas nuevas, sino también porque no se sabe de qué manera impactarán en el organismo.

  6. Según mi experiencia y lo que me ha funcionado, es recomendable consumir a diario un 50% de verduras, frutas y hortalizas, un 25% de proteína y un 25% de cereales integrales.

  7. Contactar a un experto en nutrición es muy buena alternativa para saber cómo hacerlo de forma sana y progresiva. También leer libros y pelis.

  8. Buscar recetas (veganas o vegetarianas) sin productos animales e ir probándolas es una maravillosa forma de acercarte a las comidas que más te gustan.

  9. Entiende que la elección que hagas es por convicción, no por querer tener una etiqueta guay en tu personalidad “soy veg…”. Y dejar de comer animales es una elección tan valida como consumirlos.

Sobre todo, te recomiendo que elijas desde el amor, hacia ti y el resto de los seres. Te mantengas respetuoso y defensor de todos los estilos de vida sanos.

Que seas muy feliz!